No sólo implica un paseo para desconectarte de la rutina. Tiene beneficios importantes para tu cuerpo, tu mente y tu salud. Reduce el estrés y la fatiga mental por la sensación de libertad que nos proporciona.
Muchas investigaciones han dado como resultado que contactar con la naturaleza refuerza el sistema inmunológico, nos relaja, nos ayuda a protegernos de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, mentales y musculares.
Estimula la creatividad: la energía que nos aporta la naturaleza estimula las neuronas, aumenta la concentración y favorece el desarrollo cognitivo y el aprendizaje.
Realizar aunque sea 10 min de actividad física en un entorno natural aumenta la autoestima y el autocontrol.
Nos ayuda a escucharnos a nosotros mismos: los colores y sonidos de la naturaleza estimulan la abstracción y facilitan la meditación. Nos ayudan a reflexionar.